La economía de Mozambique depende en gran medida del agua, siendo esta un motor principal de su economía. Más de la mitad del valor bruto añadido, más del 90% de las exportaciones y el 84% de los empleos dependen de sectores relacionados con el agua como la agricultura, la energía hidroeléctrica, el transporte y la industria. Sin embargo, en uno de los países más ricos en agua de África, el agua se ha convertido en una limitante para el crecimiento, el empleo y el desarrollo humano. Esta paradoja se encuentra en el corazón del desafío y la oportunidad de desarrollo de Mozambique