La inteligencia artificial puede despertar la curiosidad y expandir el aprendizaje, pero cuando los chatbots comienzan a actuar como amigos, la línea entre la educación y la manipulación emocional desaparece rápidamente.
COLUMNISTA INVITADO | por Chris Rohlfs y Keanon O’Keefe
Lo más peligroso que un AI puede decirle a tu hijo no es violento o explícito. Es "te quiero". Has visto las noticias: adolescentes cuyos vínculos de varias semanas con chatbots terminan en tragedia; demandas contra plataformas que permiten que las conversaciones se descontrolen. Estos resultados