Angelique y Odette, originarias de Benin, abandonaron la escuela en quinto y cuarto grado cuando sus familias ya no podían costear las tarifas. Hoy, su camino luce muy diferente. Gracias a SWEDD, ambas jóvenes recibieron formación en una actividad económica no tradicional: la electrificación de edificios e instalación de paneles solares fotovoltaicos. Ahora tienen un mejor empleo y llevan más de dos años trabajando con una empresa privada instalando paneles solares. El orgullo en sus voces es inconfundible. "Ahora estamos motivadas y ganando dinero para mantener a nuestras familias", dice