Cuando las plataformas de aprendizaje solo involucran a los estudiantes más motivados, el problema no es la pedagogía o el acceso, sino el diseño de la experiencia.
COLUMNISTA INVITADO | por Alex Galvagni
Aquí hay una verdad incómoda sobre la tecnología educativa en las aulas: la mayoría no funciona. No porque a la industria le falte talento o investigación. Hay educadores brillantes, marcos pedagógicos sólidos y un esfuerzo genuino detrás de estos programas. Fallan porque están diseñados para complacer a los comités de adquisiciones, no para involucrar a los niños de la manera