El 24 de febrero de 2022, Rusia invadió Ucrania, escalando dramáticamente un conflicto que había estado gestándose desde al menos 2014, cuando Rusia se apoderó de Crimea e invadió Donbas. A pesar de los repetidos intentos diplomáticos de Estados Unidos y aliados europeos para suspender o poner fin a las hostilidades, el presidente Vladimir Putin intensificó el asalto militar y las campañas de bombardeo durante los últimos meses de verano de 2025.
A medida que la guerra continúa, se ha vuelto claro que la reconstrucción no puede esperar hasta el final de las hostil